viernes, 28 de diciembre de 2018

CLAMOR PERSONAL

Es la vida... ¿Cómo escapar?
Me acuna en sus brazos cálida, apacible
También golpea fuerte, implacable
Me hiere con sus garras, cruel
Quiero dejarla y se aferra a mí
Por momentos tierna, mansa, sencilla
Cuando menos lo espero, sorprende.

A veces ahoga
Me asfixia, me aplasta... todo al mismo tiempo
Y quiero huir
No tengo valor para atacarla, no puedo hacerlo
Me castiga sin piedad y sin aviso
Se burla de mi fuerza, de mis supuestas defensas
De todo lo que creía seguro.

Como animal salvaje arrebata de un zarpazo la alegría, los sueños
Y los devuelve también... o los cambia, cuando quiere
En forma breve y veloz, como el mejor acto de magia.
No la entiendo, no la abarco, no logro descifrarla
Ya no lo intento, no soy nada ante ella, me dejo llevar...

Me sacude, me estremece, como a una débil gota que cae
Arrastrada, impelida, sin saber hacia dónde ni porqué.
Sollozo bajo las pisadas de los transeúntes
Y ella insiste, otra vez ...

Me seduce con su fragancia de risas, me embriagan sus sabores
Me engaña con colores de amor, y la sigo ... me convence e ilusiona.
Vuelvo a creerle... ahí voy de nuevo.
Su belleza encandila, me llena, me aturde de gozo. Y ella me escupe...
Empuja, zarandea, vuelve a agredirme. La sufro. Lloro, padezco
No hallo consuelo, nadie escucha mis gritos, me niega su luz.

La busco con ansias, su abrigo añoro.
Sigo esperando su abrazo, la quiero.
Que alguna vez florezca, para volverla a sentir.
Caprichosa, mágica, lenta, fugaz.
Y que me aliente o me arrastre.
Porque de ella lo espero todo, lo anhelo todo.

Autor: Verónica Maita
País: Venezuela



jueves, 20 de diciembre de 2018

EL DÍA DE MI ESPERANZA EN TI

En ese día te diré que vivo porque me levanté en ti...

En ese día te veré a los ojos y respiraré tu aliento para decirte que me deleito todo en ti...

En ese día de mi alegría perfecta, gritaré que eres mi todo y que me contienes...

En ese día de los cielos bellos, yo te abrazaré para ungirme en tu remanso de aguas de aroma de flores...

En ese día de mi redención, serás mi salvación y caminaré de la mano contigo, sintiendo que no necesito nada más...

En ese día seré más tuyo que la luz al sol y no aparecerán recuerdos tristes ni oscuros ante tu luz...

En ese día quiero que sepas que te amo con definición absoluta y que seré completo porque te tengo...

En ese día diré a Dios que he pagado todas mis deudas porque me entregué a ti en todas mis formas...

En ese día todo el tiempo se condensará en tu rostro, en tu reír y en tus cabellos, y el tiempo mismo se hará insuficiente para quererte...

En ese día el horizonte se mostrará en tu espalda y el agua del mar te verá con envidia porque nadie la ha amado así...

En ese día, todas mis promesas serán tuyas, y cuida de no pedir mi vida porque ya te pertenece...

En ese día de mi reír, todos mis sueños se harán uno en tu beso...

En ese día, todo mi significado se definirá en tu abrazo...

Ése es el día de mi esperanza en ti.


Autor: Josmir Saaid Rodríguez
País: Venezuela

DISTANCIA Y OLVIDO

¿Cuánto más me abrumará la distancia
en el torbellino de la duda,
que con contraste abarca todo?
¿Cuánta desilusión arrastra?
Noches tenebrosas en el olvido,
que duermen cual niño pequeño
inocente de su destino.
Fragancias inciertas y silentes
que no dejan espacio para otra cosa más
que para traer sus memorias
a mi frágil mente.
Esperanza que te aferras tan risueña
al encuentro de lo prohibido
y esperas a solas junto a mí
un sabor de lo pasado
en un pequeño descuido.
Y espero, sí, espero mis sueños.
Espero para verte en ellos de nuevo.
Pero todo se disipa en un instante.
Vuelve el día, amanece sin pedir permiso
y con él despiertan mis anhelos.
Traes otro aroma
pero igual me entrego sin miedo.
¡Y vivo!
Nuevamente cae la tarde
que con ironía me mira
y me cuenta que otra vez
llegará la noche
y me hallará sola...


Autor: Mary Alejandra Figueroa
País: Venezuela



jueves, 13 de diciembre de 2018

EL HOMBRE QUE NADIE VIO

Regresábamos a casa en el autobús de la empresa. Ese día sábado nos pagaron y la mayoría de los obreros íbamos felices a sabienda de que ese dinero sería destinado a pagar nuestras deudas. Por la ventana no se miraba, pues una lluvia torrencial cubría la carretera. El chofer se notaba un tanto nervioso por la poca visibilidad. Los pasajeros se encontraban somnolientos por las extensas jornadas laborales. Por el contrario, yo estaba intranquilo ya que presentía algo extraño en el ambiente.

A pocos minutos de partir, el chófer se detuvo de un frenazo, gritando que alguien se había cruzado en el camino. Después de unos instantes de incertidumbre, un par de hombres que vestían impermeables negros, subieron pidiendo un aventón, debido-según ellos había una avería con su automóvil.

No hay problema, dijo el chófer, acomódense en los asientos traseros por favor.

Los demás obreros continuaron cabeceando mientras se escuchaban cumbias en las bocinas del autobús. Al acabarse una canción, observé de reojo a uno de los dos tipos acercarse al conductor y ordenarle apagar el estéreo. Me tallé con fuerza los ojos para espabilarme y miré al individuo con un arma en la mano derecha.

¡Despierten, cabrones! gritó el hombre de repente. Saquen todo el dinero o me los quiebro aquí mismo.

No puede ser. Murmuró la señora que estaba sentada a mi lado, esta es la segunda vez que nos asaltan en este mes. Las autoridades nunca hacen algo.

Tranquila, le dije. Mantengamos la calma.

El otro tipo con morral al hombro y cuchillo en mano, caminó por el pasillo exigiendo el dinero a la gente.

¡Rápido!, ordenó el asaltante que portaba la pistola. No se hagan pendejos también saquen sus teléfonos.

Los pasajeros, sumisos y callados entregaban su salario al delincuente, no obstante un anciano se negó rotúndamente argumentando que el dinero era para pagar sus medicamentos. El ladrón de morral golpeó al viejo con el puño y le sacó la cartera.

¡Mejor mátenme! pidió el anciano. ¡Malditos cobardes!

Sorpresivamente el tipo de la pistola apuntó y acertó un balazo en el cuello del viejo. En ese momento todos nos lanzamos al suelo, el anciano se desangraba en su butaca ante la mirada atónita del asaltante del morral.

¡Quítales el dinero ya, carajo! El tipo se notaba frenético. Parecía estar drogado.
¡Ya voy! ¡Ya voy! dijo el del morral.

El hombre de la pistola se fue acercando hasta mi posición, examinándonos a todos con ojos desafiantes. Los voy a agujerear a todos si no me entregan el dinero, sobre aviso no hay engaño. Llegando a la entrada de la ciudad, el autobús cayó en un enorme bache provocando que el asaltante se tambaleara y por tal motivo, dejara caer su arma, la cual quedó cerca de mis pies.

¡Eres un animal!, insulto al conductor. Ya para la unidad. Aquí nos bajamos. Levanté el arma del piso y la apreté con fuerza. Pensé en arrojarla por la ventanilla pero el bandido me inmovilizó de un brazo.

¡Dámela, cabrón!, no te quieras hacer el héroe. Forcejeamos hasta que una rabia incontrolable inundó mi ser. Empujé al hombre hasta el otro asiento. El hartazgo me impulsó a disparar y matar al bandido a sangre fría. El otro tipo me imploró piedad a pesar de sus llantos, no había marcha atrás. También lo asesiné, descargando todas las balas en su cuerpo.

¡Aquí no ha pasado nada! gritó el señor desde el último asiento, se hizo lo que se tenía que hacer y punto. Vámonos. Nadie vio nada - dijo una señorita. Al menos yo ya no me acuerdo de lo que ocurrió. Descendimos del vehículo y pude sentir algunas palmadas de aprobación en la espalda.

Diremos que un grupo de encapuchados mató a esos cretinos - me dijo el chófer. Enseguida sacó su radio y llamó a la policía.

Así es - dijo una muchacha. Fue un ajuste de cuentas entre pandilleros. De esta forma, todos seguimos nuestro destino a pie, en medio de la lluvia, con sentimientos encontrados. Luego de llegar a casa y encerrarme en mi dormitorio. Me percaté que tenía fajada la pistola. Permanecí pensando en las injusticias que vivimos día con día y en que todavía habían escorias haciendo de las suyas allá afuera, mientras yo estaba sentado en la cama. Me puse de pie, levanté la pistola y apunté hacia el espejo, luego dije:

- Y si yo...

AUTOR: SERVANDO CLEMENS
PAÍS: MÉXICO

martes, 11 de diciembre de 2018

MI AMADA MUJER

Aquí estoy mirando el álbum de fotos de mi boda.
Ha pasado un tiempo desde que mi amada se fue.
La tristeza me embarga al recordarla, es como un filo cortante que atraviesa mi pecho y me impide respirar.
¿Por qué? ¿por qué me la arrebataron?
Recuerdo que la conocí en un evento social llevado a cabo en una localidad de España, era la boda de unos compañeros de trabajo.
Me saludó de forma tan cordial que quedé como en una jaula, de la que no quería salir. Su personalidad me atrapó, fue mágico, nunca creí que después de tantas decepciones amorosas, volvería a entusiasmarme con alguien como ella.
El placer, la alegría y sus gestos, manifestaban tanta felicidad que, en definitiva, me enamoré.
Me sedujo con su encanto y sus palabras. Esa misma noche hicimos el amor como un par de almas que, después de tanto tiempo, se encontraron para fundirse en la piel de su alma gemela.
Una tarde me llevó a conocer su trabajo. Decoraba salones para eventos importantes de empresas, también organizaba y asesoraba fiestas de matrimonio.
Estuve tan feliz cuando decoró el salón donde nos casamos. Ese fue parte de su regalo para mí, todo era hermoso.
Luego de nuestro matrimonio, durante la fiesta, una horda de desadaptados sociales entró al salón gritando consignas y golpeando a todos. Uno de ellos accionó un arma de fuego y cegó la vida de mi amada.
Me consuela solo un poco recordar que en el tiempo que compartimos, fuimos libres y felices.
Ahora mi llanto de soledad no alcanza a expresar el dolor que esos malditos homofóbicos me causaron, pero sé que para ella también fui su amada mujer.

Autor: Miguel Figueroa
País: Venezuela


jueves, 6 de diciembre de 2018

¿QUÉ ES EL AMOR?

¿Qué es el amor?
Me lo pregunto a cada instante, mi consciencia habla
y dice que es pureza, es sencillez, es lo simple y maravilloso de la vida.

Le pregunto, ¿Cuándo se da?, se limita, se esconde, se calla
¿Cómo es que se ama? ¿Cuál es la porción adecuada?
No hay respuestas, solo escucho esa voz dentro de mí que dice...
Tienes que encontrarlo para aprender a descifrarlo.

Pero...¿Cómo saber qué es el adecuado?
¿Cómo no caer en el error?
He tropezado tantas veces que ahora dudo de su existencia
porque quizá yo amo equivocada
yo entrego el alma, el corazón, el ser entero y me quedo solo con los recuerdos
que aquello que lastima, que mutila que hace daño y contamina
o será acaso que los humanos no amamos con la misma intensidad
unos aman más, otros menos, otros no saben ni siquiera lo que significa,
es que acaso, ¿Vale tan poco? porque no nos atrevemos a luchar.

¿Por la cobardía de amar sin reservas?
Porque mencionar un te quiero, un te amo, jamás estarás sola y seamos tan falsos
¡Por qué! la puta ilusión viene a ser parte del amor
si lo usamos para beneficio propio.

¿Por qué romper un corazón? Verlo morir, denigrar y no nos compadecemos
por ayudarlo a sobrevivir, ¿Qué clase de monstruo somos?
¿De qué material estamos hechos?

Qué es lo que aprendemos día a día
nuestra esencia, ¿Dónde está?
se supone que cuando nacemos traemos el amor
no hay maldad, existe humildad, no existe odio, celos, traición

Entonces, ¿Cómo evolucionamos?
Dónde se va quedando ese amor, porque para ser honesto
hasta el amor propio se pierde, nos envolvemos en la vanidad
en lo material, en la rutina, en ser el mejor cada día.

¿A eso se le llama amor?
Y al final, ¿Qué dejamos?
¿Qué es lo que en realidad queda de nosotros?
dejamos buenos recuerdos o vagos recuerdos, dejamos lo material
y lo esencial ¿Dónde está?

Nos enfrascamos en la monotonía, en la dura vida, en no cuidarnos y después...
¡Después, qué!
¡Bah! Terrible ironía
¿Alguien sabe lo que es el amor?
o ¿solo queremos relucir o estamos muertos por dentro?
La sencillez va de la mano del amor
la humildad es compañera fiel de él
y aún así  sigo pensando que en algún rincón olvidado
existe el amor entre nosotros.

AUTORA: VERÓNICA LINARES SALASAR

domingo, 8 de julio de 2018

ME QUEDÉ DORMIDO

Me quedé dormido
en la voz de mi guitarra
en el juego de tu llanto,
me quedé dormido en mis labios 
que ya no poseen más tu nombre y
lanzan al viento tus párpados pesados
como pidiendo perdón al tabaco muerto.

Me quedé dormido en la ruta del olvido,
en los miles de papeles amarrados 
al color de tus ojos,
sigo el sonido de tu boca cuando rompen mi piel,
a la oscura mañana sin tu sombra.

Y el desvelo de mi letra
que no encuentra luz en la noche 
acaricia el silencio que viste a la 
oscuridad de tu brazos
¿Qué me dirán los puntos al final de la oración?
si el sonido del lápiz sin ti no es canción,
el humo del alma se pierde 
enferma al aire y tortura el suspiro.

Me quedé dormido entre los miles de juegos
que me guiaban a morir en tu ropa
y entre el sonido que guarda el ayer
voy rindiendo culto a las gotas de licor
que tatúan en el suelo tu nombre.

Nada me cuesta confesar que mis páginas
no me salvarán del destino de perderme
en este instante contigo,
que no podrá sobrevivir entre
tu costilla, ni en tus huesos.

La función del dolor ha empezado y me
quedaré dormido en tu cariño doloroso, 
el fuego no abrigará el mueble
ni extraerá del cajón 
las lágrimas guardadas.

No sabrá más de ti
mis rodillas que desconocerán soportar 
tus ideas envueltas en el cabello tuyo.

Me quedaré dormido contigo
y en la naturaleza del matirio
de nunca más verte
te irás de mí y mi ojo no se te seguirá más
alrededor de tus carcajadas.

Me quedé dormido contigo, es cierto,
porque no me imagino dormir sin ti.

AUTOR: MARCOS OCTAVIO LANEGRA LLAGUENTO
PAÍS: PERÚ

FALTA


                                                                        No es amor
                                                                    Lo que  nos falta
                                                                        No es amor
                                                                   Lo que  nos hiere.

                                                                   Es esta distancia
                                                                           Tuya
                                                                    Que me viene
                                                                        Sin cuerpo
                                                                      Sin historias
                                                                       Sin carne
                                                                Y de un solo rostro
                                                                         Que hiere.

                                                     Y en viajera de la imaginación
                                                                   Te convierte

                                                                     Y que se toca
                                                                        Al tocarse

                                                                    Y hace conmigo
                                                                     Lo que quieres

                                                                  Son estos abismos
                                                                        Distantes
                                                                       Sangrantes
                                                    En medio de un blanco y un verde
                                                               Que se hacen bandera
                                                                  Te hacen frontera
                                                            Y te gritan preguntándote
                                                               ¿Por qué me vienes?

                                                                   Y las palabras
                                                                A esta cita faltan

                                                                   Y ese silencio
                                                                         Tuyo
                                                                         Mío
                                                                      Espantan
                                                       Cuando la mayor distancia
                                                    (La que conduce a uno mismo)
                                                         No la podemos encontrar.

                                                                    Y entonces
                                                            Este enamoramiento
                                                       Se pasea por oscuras calles
                                                              Por oscuros rostros
                                                   Creyendo que con la melancolía
                                                             Te he de encontrar.

                                                              Pero no es amor
                                                                Lo que falta.

                                                                     Sino que
                                                                      Faltas
                                                Cuando más te quiero encontrar.

                                                               Y no vienes.
AUTOR: OSWALDO LÓPEZ
PAÍS: VENEZUELA

MENOSCABO


Y ¡líbranos del amor! fueron las últimas oraciones que el silencio intuyó en mi alma pues al no existir módicas sumas de alegría, la soledad es el último refugio que un amante enamorado esconde. Tramos de grandeza padece aquella turbulencia de tertulias insolentes.
Y ¡líbranos del amor! porque si nos destituyes de la fe, el hombre asechará los rincones del infierno y el recuerdp...cuán pausado como un suspiro ¡hoy! se amilana ante la tempestad del pecado en cambio la traición, un error que decae en segundo plano congregando falacias y destilando argumentos abstractos...
Y ¡líbranos del amor! porque aquella inconsciencia tormentosa, retrae atributos misceláneos de ira y tristeza amoldando cuantiosas vanidades, en cambio el hombre...¡pobre! enfrentas cada momento una realidad confusa y ¡válgame! la compleja humillación que el reino de los cielos abstiene a los ciegos de corazón.
Y ¡líbranos del mal! Porque hoy, el cuerpo, imprudente, desdichado e incierto
Amante de lo inhóspito y terrenal fortuito
Consciente del inoportuno desvelo y nuestro ¡dios!
¡vida eterna para el salvador! En cambio aquella alegoría incierta e insípida
Desvirtúa el complejo significado de amar.

Y ¡líbranos del mal! Aunque entre tambores, el sonido del cielo
Desconcierta nervios de acero y desde el olimpo
Afrodita atolondra cálidos pecados,
Cuando los sentimientos huyen despavoridos y entre el gentío aquella indecisión
Es sometida hacia una infinidad de dudas.

Y ¡líbranos del mal! Porque no me apetece intervenir en lo más remoto
De mi existencia ¡vana sonrisa! cuantificas el silencio, disminuyendo alegrías de estigmas
E inmolas el contorno destinado al fracaso,
Porque…¡hoy! el hombre, necio pereció en medio del pecado.


AUTOR: SALAZAR GONZALES JUAN LEONARDO
PAÍS: PERÚ

lunes, 28 de mayo de 2018

UN ALMA COMO LA MÍA

                    No busco un alma cualquiera
                  Busco un alma incompleta
                         ¡Alguien como yo!
                    Que sienta mi nostalgia
                    Que me espante la tristeza
                     La soledad y los traumas.
       
                       "Un hombre de verdad"

                      Que me acaricie el alma
                      Que me ame sin remedio
                  que me quite los malditos miedos
                    Un alma hecha a mi medida.


                           Sin contratiempos
                          Sin perder el tiempo
                      Que me haga estremecer
                  Con solo verle una y otra vez.


                      Unas manos que me enseňen
                             El lenguaje del amor...
                            Que sea tranquilidad
                              Para este corazón
                       Que no me traiga problemas
                      Que entienda que soy imperfecta
                      Que mis días y mis noches
                    Se vuelvan caricias y derroches.


                    Alguien al nivel de mi locura
                          Que cambie de humor
                        Que maldiga y que sonrÍa
                                   Que se entregue
                   Ante los celos,que no tenga temor
                      Amarme por la única razón
             De entregarme la caricia prohibida
                                 El beso sin malicia
                             El calor que derrita el frÍo
                             Que saque lo que aún
                            Yo no descubro en mÍ...
                    Un alma que sienta como yo.


AUTORA: VERÓNICA LINARES SALASAR

martes, 22 de mayo de 2018

NADA ES PARA SIEMPRE

NADA ES PARA SIEMPRE

Nada es para siempre
Lo dice la vida
Y en una que otra canción...

El sol sale
Es verdad,
Todos los días 
Cae
Se vuelve noche
Y resucita con su amor.

Pero de tanto repetirse
Aburre
Su floración
 Y hasta el amor,
De tanto repetirse
Desgasta
Y no se limpia
Ni con jabón.

Entonces
Ensuciémonos
Transgredamos,
Alguna sagrada tradición
Rompamos cruces
Quememos libros sagrados,
Abrámonos a alguna nueva
Existencia
Sin ninguna recompensa
Sin garantías
Ni buscar algún favor.

Dejémonos caer
Al vacío
Sin linternas
Ni paracaídas.

Dejemos de buscar
Un estar
Un dónde,
Un ir hacia algún lado,
Un resultado
Una condenada cárcel
De la explicación.

No tienes alas
Es verdad
Pero al menos échate a correr
E inténtalo.

La flor
No creyó que con su muerte
Sería fruto
Y menos semillas
De redención
Multiplicada.

Pero el árbol
Si lo creyó 
Se elevó desde la oscuridad de la tierra
Y frágil y verdepálido
Creció
Tanto,
Que pareció tocar con sus hojas
El cielo
Pero
El enamoramiento, la vida, la alegría
Nunca es para siempre
 Lo dice la vida
en una y otra canción.

EL AMOR DESNUDA


El amor
Desnuda
 de Dios con vergüenza
en nosotros algo
se oculta.

Reconocerse
En lo humano
 Sabernos
En el amor,
Su espejo
Su distancia
Su  sombra
Su éxodo
Su lecho

Incompletos
Del enigma del otro
Estamos  hechos,
 Y necesitamos
Por delante
Ser cubiertos.

Detrás
El amor sigue
 Nos  sigue
Incierto.

Verde liso y brillante
El amor es por arriba,
 Áspero y gris
Debajo de su techo.

El amor nos deja sin nada
Solitarios
Al descubierto,
Frágiles
Recorriendo desiertos.

El amor desnuda
Porque de desnudos
Venimos
Y a pesar de la moral y las ropas
De desnudos
Estamos hechos.

AUTOR: OSWALDO LÓPEZ
País: Venezuela

martes, 15 de mayo de 2018

PAOLO CAPITÁN

Paolo Guerrero
peruano de corazón,
todos te aplaudimos y
lloramos cuando anotas cada gol.

La hinchada está contigo,
dándote fuerzas capitán,
por ser el más perseverante
para llegar al mundial.

Todos hemos sufrido
al saber tu suspensión
pero sabemos que eres un guerrero
con alma de león.

Los repechajes no pudiste jugar,
pero no dejaste de alentar,
a tu patria querida,
¡Que jamás dejarás de amar!

Al cantar el himno
nos hiciste llorar
y nuestras cuerdas vocales
no dejaron de cantar.

Todos suspiramos al verte capitán
y sabemos que eres imparable,
junto a tus hermanos,
Cueva y Jefferson Farfán.

A ti te dedicamos el triunfo
porque nunca dejaste de luchar,
agradecemos a doña Peta,
por tener un hijo que siempre,
dará todo para triunfar.

Hoy y siempre te amaremos
y jamás lo olvidaremos
que con tu perseverancia y humildad
nos diste a todo el el Perú
¡El repechaje al mundial!

José Paolo Guerrero Gonzales
gracias por estar con la selección,
gracias por ser peruano,
gracias también por cada gol.

Estoy segura que para los incas,
tú hubieras sido su Dios Sol,
al igual que para nosotros
eres nuestro gran campeón.

Quizá este no es el mejor poema
pero lo escribo con amor,
para que sepas que te amamos
                                                                    ¡Porque eres nuestro depredador!

                                                                                                        AUTORA: CAMACHO QUEVEDO LESLY
                                                                                                        País: Perú

ELLA

Los días pasaban rápidamente y su vida transcurría en una sucesión interminable de amaneceres y puestas de sol.
Ella siempre miraba atenta a todo lo que pasaba cerca.
Si bien su visión estaba limitada por algunas paredes altas y por ventanas cerradas, casi nada de lo que acaecía a su alrededor escapaba a su mirada.
Ya se había acostumbrado a las imágenes cotidianas. El edificio de enfrente, más bajo que el suyo, le daba una visión de tonos grises. En realidad, el gris era el color preponderante en esta manzana. Los techos de algunas casas tenían casi todos algún pedazo de chapa, siempre gris. Los pisos de las terrazas, invariablemente recubiertos de alguna membrana aislante, gris también.
Muchas veces pensó que los colores eran empáticos entre sí. Eso explicaría la uniformidad.
Vio como una señora con un vestido de flores negras y blancas colgaba ropa en la terraza de uno de los edificios cercanos.
La vio luchar contra el viento que parecía querer arrancarle las sábanas de la mano.
Se quedó mirando esa terraza donde había una gata que había tenido cría y que ahora dormitaba rodeada de sus gatitos. Una chica rubia siempre subía a darles de comer y a acomodarles la improvisada vivienda hecha con una caja de cartón que había forrado de plástico. Podía ver las letras de la caja, Impresora Samsung X Press M 2020.
Le cautivaba ver cómo los gatitos iban creciendo y jugaban entre ellos, constantemente vigilados por la gata.
Miró al horizonte y pudo ver algunas nubes negras que presagiaban una tormenta. La forma cambiante de las nubes siempre la hipnotizaba.
Su mirada giró bruscamente a la derecha al notar un movimiento inusual en la ventana del sexto piso del edificio Coliqueo.
Un hombre había empujado a la joven rubia, la que cuidaba a los gatos. Pudo ver con claridad como su cabeza golpeaba contra la ventana, dejando un rastro oscuro en el cristal. La vio levantarse, tambaleante, sólo para volver a caer luego de otro golpe del hombre. No volvió a verla.
Ya atardecía y las palomas empezaban a llegar a refugiarse en algunos aleros cercanos. Le gustaba mirarlas. Siempre de a dos, apretaditas, como si tuvieran frío.
Vio más tarde las luces intermitentes de la policía. Advirtió al menos cuatro patrulleros en la calle, pero no podía estar segura ya que parte del ala norte del edificio le tapaba la visión. Seguro que vinieron por la chica.
Notó como comenzaba a llover y el agua formaba charcos.
La lluvia se hizo más fuerte y el viento ya anunciaba que un gran temporal se avecinaba.
Vio como los árboles se inclinaban con las ráfagas más fuertes. Y fue uno de estos torbellinos el que hizo caer un poste de electricidad, arrastrando el cableado  al desplomarse.
La luz se fue de golpe, dejando en tinieblas  muchas cuadras a la redonda. La vida parecía detenerse al no haber energía.
Su batería de reserva se encendió y comenzó a mirar de nuevo. Su visión infrarroja de cámara de seguridad de última generación le permitió seguir observando y grabando todo en un amplio espectro de tonos negros, blancos y grises.

AUTORA: SILVIA ALEJANDRA FERNANDEZ
País: Argentina

sábado, 12 de mayo de 2018

FINAL

El árbol se seca
Se quebró el espejo
Las aves emigran

Voy
Hacia la escurana
Inevitable

Cruzando ese puente
De hojas caídas y secas

De distancias
Insalvables

Lámpara débil en la oscuridad
Estrellas que me acompañan
Perfume de la noche
Ruidos misteriosos
En los árboles

Caminar
Sabiendo el final
La dicha triste de las despedidas
El fuego de la claridad
Que ahora baña
El amor en mi espalda
Comprendo
Nunca estuvo de huida

Respirar hondo
Mientras se camina
El suave viento trae
Pájaros, grillos, ranas
En sus lejanías

La vastedad del pasado
También a oscurana conmigo camina
Arropa la colcha de las sombras
Y a dormir el sueño final
Invita

Soy un extranjero en la vida
Regreso entre rezos y sin miedos
Porque no hay un dios que me obligue
Sino esos ídolos que los hombres han hecho
En sus diatribas

Desamparado en esta caída
Regresar al exilio desde el exilio
Y encontrar al niño
Que creía olvidado
Y es el que ahora
Con sus ojos mira

Con sueños comenzó mi vida
Destruyendo sueños
Termina

De un vientre oscuro y sin Consciencia vengo
Y voy hacia otro vientre
En una tumba que me guía

El árbol se seca
Se quebró el espejo
Las aves emigran

La lluvia apaga el fuego
La madera se pudre entre la vida
Quedan las palabras en el viento
Crepitan las voces
La desilusión camina

Las telarañas vigilan las últimas agonías
Los pensamientos se confiesan
Sin pedir penitencias
Ni nuevas recorridas

Tiembla el tiempo
Un largo monólogo
Culmina

Se consume en su final la vela
Las alargadas sombras
Se disipan

El vacío del final
Que llena
Las cruces de madera  con la palidez de la luna
Sus pequeñas lágrimas brillan

Desaparecerá el cocuyo

El árbol se seca
Se quebró el espejo
Las aves emigran.

AUTOR: OSWALDO LÓPEZ
País: Venezuela