Es la vida... ¿Cómo escapar?
Me acuna en sus brazos cálida, apacible
También golpea fuerte, implacable
Me hiere con sus garras, cruel
Quiero dejarla y se aferra a mí
Por momentos tierna, mansa, sencilla
Cuando menos lo espero, sorprende.
A veces ahoga
Me asfixia, me aplasta... todo al mismo tiempo
Y quiero huir
No tengo valor para atacarla, no puedo hacerlo
Me castiga sin piedad y sin aviso
Se burla de mi fuerza, de mis supuestas defensas
De todo lo que creía seguro.
Como animal salvaje arrebata de un zarpazo la alegría, los sueños
Y los devuelve también... o los cambia, cuando quiere
En forma breve y veloz, como el mejor acto de magia.
No la entiendo, no la abarco, no logro descifrarla
Ya no lo intento, no soy nada ante ella, me dejo llevar...
Me sacude, me estremece, como a una débil gota que cae
Arrastrada, impelida, sin saber hacia dónde ni porqué.
Sollozo bajo las pisadas de los transeúntes
Y ella insiste, otra vez ...
Me seduce con su fragancia de risas, me embriagan sus sabores
Me engaña con colores de amor, y la sigo ... me convence e ilusiona.
Vuelvo a creerle... ahí voy de nuevo.
Su belleza encandila, me llena, me aturde de gozo. Y ella me escupe...
Empuja, zarandea, vuelve a agredirme. La sufro. Lloro, padezco
No hallo consuelo, nadie escucha mis gritos, me niega su luz.
La busco con ansias, su abrigo añoro.
Sigo esperando su abrazo, la quiero.
Que alguna vez florezca, para volverla a sentir.
Caprichosa, mágica, lenta, fugaz.
Y que me aliente o me arrastre.
Porque de ella lo espero todo, lo anhelo todo.
Autor: Verónica Maita
País: Venezuela
viernes, 28 de diciembre de 2018
jueves, 20 de diciembre de 2018
EL DÍA DE MI ESPERANZA EN TI
En ese día te diré que vivo porque me levanté en ti...
En ese día te veré a los ojos y respiraré tu aliento para decirte que me deleito todo en ti...
En ese día de mi alegría perfecta, gritaré que eres mi todo y que me contienes...
En ese día de los cielos bellos, yo te abrazaré para ungirme en tu remanso de aguas de aroma de flores...
En ese día de mi redención, serás mi salvación y caminaré de la mano contigo, sintiendo que no necesito nada más...
En ese día seré más tuyo que la luz al sol y no aparecerán recuerdos tristes ni oscuros ante tu luz...
En ese día quiero que sepas que te amo con definición absoluta y que seré completo porque te tengo...
En ese día diré a Dios que he pagado todas mis deudas porque me entregué a ti en todas mis formas...
En ese día todo el tiempo se condensará en tu rostro, en tu reír y en tus cabellos, y el tiempo mismo se hará insuficiente para quererte...
En ese día el horizonte se mostrará en tu espalda y el agua del mar te verá con envidia porque nadie la ha amado así...
En ese día, todas mis promesas serán tuyas, y cuida de no pedir mi vida porque ya te pertenece...
En ese día de mi reír, todos mis sueños se harán uno en tu beso...
En ese día, todo mi significado se definirá en tu abrazo...
Ése es el día de mi esperanza en ti.
Autor: Josmir Saaid Rodríguez
País: Venezuela
En ese día te veré a los ojos y respiraré tu aliento para decirte que me deleito todo en ti...
En ese día de mi alegría perfecta, gritaré que eres mi todo y que me contienes...
En ese día de los cielos bellos, yo te abrazaré para ungirme en tu remanso de aguas de aroma de flores...
En ese día de mi redención, serás mi salvación y caminaré de la mano contigo, sintiendo que no necesito nada más...
En ese día seré más tuyo que la luz al sol y no aparecerán recuerdos tristes ni oscuros ante tu luz...
En ese día quiero que sepas que te amo con definición absoluta y que seré completo porque te tengo...
En ese día diré a Dios que he pagado todas mis deudas porque me entregué a ti en todas mis formas...
En ese día todo el tiempo se condensará en tu rostro, en tu reír y en tus cabellos, y el tiempo mismo se hará insuficiente para quererte...
En ese día el horizonte se mostrará en tu espalda y el agua del mar te verá con envidia porque nadie la ha amado así...
En ese día, todas mis promesas serán tuyas, y cuida de no pedir mi vida porque ya te pertenece...
En ese día de mi reír, todos mis sueños se harán uno en tu beso...
En ese día, todo mi significado se definirá en tu abrazo...
Ése es el día de mi esperanza en ti.
Autor: Josmir Saaid Rodríguez
País: Venezuela
DISTANCIA Y OLVIDO
¿Cuánto más me abrumará la distancia
en el torbellino de la duda,
que con contraste abarca todo?
¿Cuánta desilusión arrastra?
Noches tenebrosas en el olvido,
que duermen cual niño pequeño
inocente de su destino.
Fragancias inciertas y silentes
que no dejan espacio para otra cosa más
que para traer sus memorias
a mi frágil mente.
Esperanza que te aferras tan risueña
al encuentro de lo prohibido
y esperas a solas junto a mí
un sabor de lo pasado
en un pequeño descuido.
Y espero, sí, espero mis sueños.
Espero para verte en ellos de nuevo.
Pero todo se disipa en un instante.
Vuelve el día, amanece sin pedir permiso
y con él despiertan mis anhelos.
Traes otro aroma
pero igual me entrego sin miedo.
¡Y vivo!
Nuevamente cae la tarde
que con ironía me mira
y me cuenta que otra vez
llegará la noche
y me hallará sola...
Autor: Mary Alejandra Figueroa
País: Venezuela
en el torbellino de la duda,
que con contraste abarca todo?
¿Cuánta desilusión arrastra?
Noches tenebrosas en el olvido,
que duermen cual niño pequeño
inocente de su destino.
Fragancias inciertas y silentes
que no dejan espacio para otra cosa más
que para traer sus memorias
a mi frágil mente.
Esperanza que te aferras tan risueña
al encuentro de lo prohibido
y esperas a solas junto a mí
un sabor de lo pasado
en un pequeño descuido.
Y espero, sí, espero mis sueños.
Espero para verte en ellos de nuevo.
Pero todo se disipa en un instante.
Vuelve el día, amanece sin pedir permiso
y con él despiertan mis anhelos.
Traes otro aroma
pero igual me entrego sin miedo.
¡Y vivo!
Nuevamente cae la tarde
que con ironía me mira
y me cuenta que otra vez
llegará la noche
y me hallará sola...
Autor: Mary Alejandra Figueroa
País: Venezuela
jueves, 13 de diciembre de 2018
EL HOMBRE QUE NADIE VIO
Regresábamos a casa en el autobús de la empresa. Ese día sábado nos pagaron y la mayoría de los obreros íbamos felices a sabienda de que ese dinero sería destinado a pagar nuestras deudas. Por la ventana no se miraba, pues una lluvia torrencial cubría la carretera. El chofer se notaba un tanto nervioso por la poca visibilidad. Los pasajeros se encontraban somnolientos por las extensas jornadas laborales. Por el contrario, yo estaba intranquilo ya que presentía algo extraño en el ambiente.
A pocos minutos de partir, el chófer se detuvo de un frenazo, gritando que alguien se había cruzado en el camino. Después de unos instantes de incertidumbre, un par de hombres que vestían impermeables negros, subieron pidiendo un aventón, debido-según ellos había una avería con su automóvil.
No hay problema, dijo el chófer, acomódense en los asientos traseros por favor.
Los demás obreros continuaron cabeceando mientras se escuchaban cumbias en las bocinas del autobús. Al acabarse una canción, observé de reojo a uno de los dos tipos acercarse al conductor y ordenarle apagar el estéreo. Me tallé con fuerza los ojos para espabilarme y miré al individuo con un arma en la mano derecha.
¡Despierten, cabrones! gritó el hombre de repente. Saquen todo el dinero o me los quiebro aquí mismo.
No puede ser. Murmuró la señora que estaba sentada a mi lado, esta es la segunda vez que nos asaltan en este mes. Las autoridades nunca hacen algo.
Tranquila, le dije. Mantengamos la calma.
El otro tipo con morral al hombro y cuchillo en mano, caminó por el pasillo exigiendo el dinero a la gente.
¡Rápido!, ordenó el asaltante que portaba la pistola. No se hagan pendejos también saquen sus teléfonos.
Los pasajeros, sumisos y callados entregaban su salario al delincuente, no obstante un anciano se negó rotúndamente argumentando que el dinero era para pagar sus medicamentos. El ladrón de morral golpeó al viejo con el puño y le sacó la cartera.
¡Mejor mátenme! pidió el anciano. ¡Malditos cobardes!
Sorpresivamente el tipo de la pistola apuntó y acertó un balazo en el cuello del viejo. En ese momento todos nos lanzamos al suelo, el anciano se desangraba en su butaca ante la mirada atónita del asaltante del morral.
¡Quítales el dinero ya, carajo! El tipo se notaba frenético. Parecía estar drogado.
¡Ya voy! ¡Ya voy! dijo el del morral.
El hombre de la pistola se fue acercando hasta mi posición, examinándonos a todos con ojos desafiantes. Los voy a agujerear a todos si no me entregan el dinero, sobre aviso no hay engaño. Llegando a la entrada de la ciudad, el autobús cayó en un enorme bache provocando que el asaltante se tambaleara y por tal motivo, dejara caer su arma, la cual quedó cerca de mis pies.
¡Eres un animal!, insulto al conductor. Ya para la unidad. Aquí nos bajamos. Levanté el arma del piso y la apreté con fuerza. Pensé en arrojarla por la ventanilla pero el bandido me inmovilizó de un brazo.
¡Dámela, cabrón!, no te quieras hacer el héroe. Forcejeamos hasta que una rabia incontrolable inundó mi ser. Empujé al hombre hasta el otro asiento. El hartazgo me impulsó a disparar y matar al bandido a sangre fría. El otro tipo me imploró piedad a pesar de sus llantos, no había marcha atrás. También lo asesiné, descargando todas las balas en su cuerpo.
¡Aquí no ha pasado nada! gritó el señor desde el último asiento, se hizo lo que se tenía que hacer y punto. Vámonos. Nadie vio nada - dijo una señorita. Al menos yo ya no me acuerdo de lo que ocurrió. Descendimos del vehículo y pude sentir algunas palmadas de aprobación en la espalda.
Diremos que un grupo de encapuchados mató a esos cretinos - me dijo el chófer. Enseguida sacó su radio y llamó a la policía.
Así es - dijo una muchacha. Fue un ajuste de cuentas entre pandilleros. De esta forma, todos seguimos nuestro destino a pie, en medio de la lluvia, con sentimientos encontrados. Luego de llegar a casa y encerrarme en mi dormitorio. Me percaté que tenía fajada la pistola. Permanecí pensando en las injusticias que vivimos día con día y en que todavía habían escorias haciendo de las suyas allá afuera, mientras yo estaba sentado en la cama. Me puse de pie, levanté la pistola y apunté hacia el espejo, luego dije:
- Y si yo...
AUTOR: SERVANDO CLEMENS
PAÍS: MÉXICO
A pocos minutos de partir, el chófer se detuvo de un frenazo, gritando que alguien se había cruzado en el camino. Después de unos instantes de incertidumbre, un par de hombres que vestían impermeables negros, subieron pidiendo un aventón, debido-según ellos había una avería con su automóvil.
No hay problema, dijo el chófer, acomódense en los asientos traseros por favor.
Los demás obreros continuaron cabeceando mientras se escuchaban cumbias en las bocinas del autobús. Al acabarse una canción, observé de reojo a uno de los dos tipos acercarse al conductor y ordenarle apagar el estéreo. Me tallé con fuerza los ojos para espabilarme y miré al individuo con un arma en la mano derecha.
¡Despierten, cabrones! gritó el hombre de repente. Saquen todo el dinero o me los quiebro aquí mismo.
No puede ser. Murmuró la señora que estaba sentada a mi lado, esta es la segunda vez que nos asaltan en este mes. Las autoridades nunca hacen algo.
Tranquila, le dije. Mantengamos la calma.
El otro tipo con morral al hombro y cuchillo en mano, caminó por el pasillo exigiendo el dinero a la gente.
¡Rápido!, ordenó el asaltante que portaba la pistola. No se hagan pendejos también saquen sus teléfonos.
Los pasajeros, sumisos y callados entregaban su salario al delincuente, no obstante un anciano se negó rotúndamente argumentando que el dinero era para pagar sus medicamentos. El ladrón de morral golpeó al viejo con el puño y le sacó la cartera.
¡Mejor mátenme! pidió el anciano. ¡Malditos cobardes!
Sorpresivamente el tipo de la pistola apuntó y acertó un balazo en el cuello del viejo. En ese momento todos nos lanzamos al suelo, el anciano se desangraba en su butaca ante la mirada atónita del asaltante del morral.
¡Quítales el dinero ya, carajo! El tipo se notaba frenético. Parecía estar drogado.
¡Ya voy! ¡Ya voy! dijo el del morral.
El hombre de la pistola se fue acercando hasta mi posición, examinándonos a todos con ojos desafiantes. Los voy a agujerear a todos si no me entregan el dinero, sobre aviso no hay engaño. Llegando a la entrada de la ciudad, el autobús cayó en un enorme bache provocando que el asaltante se tambaleara y por tal motivo, dejara caer su arma, la cual quedó cerca de mis pies.
¡Eres un animal!, insulto al conductor. Ya para la unidad. Aquí nos bajamos. Levanté el arma del piso y la apreté con fuerza. Pensé en arrojarla por la ventanilla pero el bandido me inmovilizó de un brazo.
¡Dámela, cabrón!, no te quieras hacer el héroe. Forcejeamos hasta que una rabia incontrolable inundó mi ser. Empujé al hombre hasta el otro asiento. El hartazgo me impulsó a disparar y matar al bandido a sangre fría. El otro tipo me imploró piedad a pesar de sus llantos, no había marcha atrás. También lo asesiné, descargando todas las balas en su cuerpo.
¡Aquí no ha pasado nada! gritó el señor desde el último asiento, se hizo lo que se tenía que hacer y punto. Vámonos. Nadie vio nada - dijo una señorita. Al menos yo ya no me acuerdo de lo que ocurrió. Descendimos del vehículo y pude sentir algunas palmadas de aprobación en la espalda.
Diremos que un grupo de encapuchados mató a esos cretinos - me dijo el chófer. Enseguida sacó su radio y llamó a la policía.
Así es - dijo una muchacha. Fue un ajuste de cuentas entre pandilleros. De esta forma, todos seguimos nuestro destino a pie, en medio de la lluvia, con sentimientos encontrados. Luego de llegar a casa y encerrarme en mi dormitorio. Me percaté que tenía fajada la pistola. Permanecí pensando en las injusticias que vivimos día con día y en que todavía habían escorias haciendo de las suyas allá afuera, mientras yo estaba sentado en la cama. Me puse de pie, levanté la pistola y apunté hacia el espejo, luego dije:
- Y si yo...
AUTOR: SERVANDO CLEMENS
PAÍS: MÉXICO
martes, 11 de diciembre de 2018
MI AMADA MUJER
Aquí estoy mirando el álbum de fotos de mi boda.
Ha pasado un tiempo desde que mi amada se fue.
La tristeza me embarga al recordarla, es como un filo cortante que atraviesa mi pecho y me impide respirar.
¿Por qué? ¿por qué me la arrebataron?
Recuerdo que la conocí en un evento social llevado a cabo en una localidad de España, era la boda de unos compañeros de trabajo.
Me saludó de forma tan cordial que quedé como en una jaula, de la que no quería salir. Su personalidad me atrapó, fue mágico, nunca creí que después de tantas decepciones amorosas, volvería a entusiasmarme con alguien como ella.
El placer, la alegría y sus gestos, manifestaban tanta felicidad que, en definitiva, me enamoré.
Me sedujo con su encanto y sus palabras. Esa misma noche hicimos el amor como un par de almas que, después de tanto tiempo, se encontraron para fundirse en la piel de su alma gemela.
Una tarde me llevó a conocer su trabajo. Decoraba salones para eventos importantes de empresas, también organizaba y asesoraba fiestas de matrimonio.
Estuve tan feliz cuando decoró el salón donde nos casamos. Ese fue parte de su regalo para mí, todo era hermoso.
Luego de nuestro matrimonio, durante la fiesta, una horda de desadaptados sociales entró al salón gritando consignas y golpeando a todos. Uno de ellos accionó un arma de fuego y cegó la vida de mi amada.
Me consuela solo un poco recordar que en el tiempo que compartimos, fuimos libres y felices.
Ahora mi llanto de soledad no alcanza a expresar el dolor que esos malditos homofóbicos me causaron, pero sé que para ella también fui su amada mujer.
Autor: Miguel Figueroa
País: Venezuela
Ha pasado un tiempo desde que mi amada se fue.
La tristeza me embarga al recordarla, es como un filo cortante que atraviesa mi pecho y me impide respirar.
¿Por qué? ¿por qué me la arrebataron?
Recuerdo que la conocí en un evento social llevado a cabo en una localidad de España, era la boda de unos compañeros de trabajo.
Me saludó de forma tan cordial que quedé como en una jaula, de la que no quería salir. Su personalidad me atrapó, fue mágico, nunca creí que después de tantas decepciones amorosas, volvería a entusiasmarme con alguien como ella.
El placer, la alegría y sus gestos, manifestaban tanta felicidad que, en definitiva, me enamoré.
Me sedujo con su encanto y sus palabras. Esa misma noche hicimos el amor como un par de almas que, después de tanto tiempo, se encontraron para fundirse en la piel de su alma gemela.
Una tarde me llevó a conocer su trabajo. Decoraba salones para eventos importantes de empresas, también organizaba y asesoraba fiestas de matrimonio.
Estuve tan feliz cuando decoró el salón donde nos casamos. Ese fue parte de su regalo para mí, todo era hermoso.
Luego de nuestro matrimonio, durante la fiesta, una horda de desadaptados sociales entró al salón gritando consignas y golpeando a todos. Uno de ellos accionó un arma de fuego y cegó la vida de mi amada.
Me consuela solo un poco recordar que en el tiempo que compartimos, fuimos libres y felices.
Ahora mi llanto de soledad no alcanza a expresar el dolor que esos malditos homofóbicos me causaron, pero sé que para ella también fui su amada mujer.
Autor: Miguel Figueroa
País: Venezuela
jueves, 6 de diciembre de 2018
¿QUÉ ES EL AMOR?
¿Qué es el amor?
Me lo pregunto a cada instante, mi consciencia habla
y dice que es pureza, es sencillez, es lo simple y maravilloso de la vida.
Le pregunto, ¿Cuándo se da?, se limita, se esconde, se calla
¿Cómo es que se ama? ¿Cuál es la porción adecuada?
No hay respuestas, solo escucho esa voz dentro de mí que dice...
Tienes que encontrarlo para aprender a descifrarlo.
Pero...¿Cómo saber qué es el adecuado?
¿Cómo no caer en el error?
He tropezado tantas veces que ahora dudo de su existencia
porque quizá yo amo equivocada
yo entrego el alma, el corazón, el ser entero y me quedo solo con los recuerdos
que aquello que lastima, que mutila que hace daño y contamina
o será acaso que los humanos no amamos con la misma intensidad
unos aman más, otros menos, otros no saben ni siquiera lo que significa,
es que acaso, ¿Vale tan poco? porque no nos atrevemos a luchar.
¿Por la cobardía de amar sin reservas?
Porque mencionar un te quiero, un te amo, jamás estarás sola y seamos tan falsos
¡Por qué! la puta ilusión viene a ser parte del amor
si lo usamos para beneficio propio.
¿Por qué romper un corazón? Verlo morir, denigrar y no nos compadecemos
por ayudarlo a sobrevivir, ¿Qué clase de monstruo somos?
¿De qué material estamos hechos?
Qué es lo que aprendemos día a día
nuestra esencia, ¿Dónde está?
se supone que cuando nacemos traemos el amor
no hay maldad, existe humildad, no existe odio, celos, traición
Entonces, ¿Cómo evolucionamos?
Dónde se va quedando ese amor, porque para ser honesto
hasta el amor propio se pierde, nos envolvemos en la vanidad
en lo material, en la rutina, en ser el mejor cada día.
¿A eso se le llama amor?
Y al final, ¿Qué dejamos?
¿Qué es lo que en realidad queda de nosotros?
dejamos buenos recuerdos o vagos recuerdos, dejamos lo material
y lo esencial ¿Dónde está?
Nos enfrascamos en la monotonía, en la dura vida, en no cuidarnos y después...
¡Después, qué!
¡Bah! Terrible ironía
¿Alguien sabe lo que es el amor?
o ¿solo queremos relucir o estamos muertos por dentro?
La sencillez va de la mano del amor
la humildad es compañera fiel de él
y aún así sigo pensando que en algún rincón olvidado
existe el amor entre nosotros.
AUTORA: VERÓNICA LINARES SALASAR
Me lo pregunto a cada instante, mi consciencia habla
y dice que es pureza, es sencillez, es lo simple y maravilloso de la vida.
Le pregunto, ¿Cuándo se da?, se limita, se esconde, se calla
¿Cómo es que se ama? ¿Cuál es la porción adecuada?
No hay respuestas, solo escucho esa voz dentro de mí que dice...
Tienes que encontrarlo para aprender a descifrarlo.
Pero...¿Cómo saber qué es el adecuado?
¿Cómo no caer en el error?
He tropezado tantas veces que ahora dudo de su existencia
porque quizá yo amo equivocada
yo entrego el alma, el corazón, el ser entero y me quedo solo con los recuerdos
que aquello que lastima, que mutila que hace daño y contamina
o será acaso que los humanos no amamos con la misma intensidad
unos aman más, otros menos, otros no saben ni siquiera lo que significa,
es que acaso, ¿Vale tan poco? porque no nos atrevemos a luchar.
¿Por la cobardía de amar sin reservas?
Porque mencionar un te quiero, un te amo, jamás estarás sola y seamos tan falsos
¡Por qué! la puta ilusión viene a ser parte del amor
si lo usamos para beneficio propio.
¿Por qué romper un corazón? Verlo morir, denigrar y no nos compadecemos
por ayudarlo a sobrevivir, ¿Qué clase de monstruo somos?
¿De qué material estamos hechos?
Qué es lo que aprendemos día a día
nuestra esencia, ¿Dónde está?
se supone que cuando nacemos traemos el amor
no hay maldad, existe humildad, no existe odio, celos, traición
Entonces, ¿Cómo evolucionamos?
Dónde se va quedando ese amor, porque para ser honesto
hasta el amor propio se pierde, nos envolvemos en la vanidad
en lo material, en la rutina, en ser el mejor cada día.
¿A eso se le llama amor?
Y al final, ¿Qué dejamos?
¿Qué es lo que en realidad queda de nosotros?
dejamos buenos recuerdos o vagos recuerdos, dejamos lo material
y lo esencial ¿Dónde está?
Nos enfrascamos en la monotonía, en la dura vida, en no cuidarnos y después...
¡Después, qué!
¡Bah! Terrible ironía
¿Alguien sabe lo que es el amor?
o ¿solo queremos relucir o estamos muertos por dentro?
La sencillez va de la mano del amor
la humildad es compañera fiel de él
y aún así sigo pensando que en algún rincón olvidado
existe el amor entre nosotros.
AUTORA: VERÓNICA LINARES SALASAR
domingo, 8 de julio de 2018
ME QUEDÉ DORMIDO
Me quedé dormido
en la voz de mi guitarra
en el juego de tu llanto,
me quedé dormido en mis labios
que ya no poseen más tu nombre y
lanzan al viento tus párpados pesados
como pidiendo perdón al tabaco muerto.
Me quedé dormido en la ruta del olvido,
en los miles de papeles amarrados
al color de tus ojos,
sigo el sonido de tu boca cuando rompen mi piel,
a la oscura mañana sin tu sombra.
Y el desvelo de mi letra
que no encuentra luz en la noche
acaricia el silencio que viste a la
oscuridad de tu brazos
¿Qué me dirán los puntos al final de la oración?
si el sonido del lápiz sin ti no es canción,
el humo del alma se pierde
enferma al aire y tortura el suspiro.
Me quedé dormido entre los miles de juegos
que me guiaban a morir en tu ropa
y entre el sonido que guarda el ayer
voy rindiendo culto a las gotas de licor
que tatúan en el suelo tu nombre.
Nada me cuesta confesar que mis páginas
no me salvarán del destino de perderme
en este instante contigo,
que no podrá sobrevivir entre
tu costilla, ni en tus huesos.
La función del dolor ha empezado y me
quedaré dormido en tu cariño doloroso,
el fuego no abrigará el mueble
ni extraerá del cajón
las lágrimas guardadas.
No sabrá más de ti
mis rodillas que desconocerán soportar
tus ideas envueltas en el cabello tuyo.
Me quedaré dormido contigo
y en la naturaleza del matirio
de nunca más verte
te irás de mí y mi ojo no se te seguirá más
alrededor de tus carcajadas.
Me quedé dormido contigo, es cierto,
porque no me imagino dormir sin ti.
AUTOR: MARCOS OCTAVIO LANEGRA LLAGUENTO
PAÍS: PERÚ
FALTA
|
No es amor
Lo que nos falta
No es amor
Lo que nos hiere.
Es esta distancia
Tuya
Que me viene
Sin cuerpo
Sin historias
Sin carne
Y de un solo rostro
Que hiere.
Y en viajera de la
imaginación
Te convierte
Y que se toca
Al tocarse
Y hace conmigo
Lo que quieres
Son estos abismos
Distantes
Sangrantes
En medio de un
blanco y un verde
Que se hacen bandera
Te hacen frontera
Y te gritan
preguntándote
¿Por qué me vienes?
Y las palabras
A esta cita faltan
Y ese silencio
Tuyo
Mío
Espantan
Cuando la mayor
distancia
(La que conduce a
uno mismo)
No la podemos
encontrar.
Y entonces
Este enamoramiento
Se pasea por oscuras
calles
Por oscuros rostros
Creyendo que con la
melancolía
Te he de encontrar.
Pero no es amor
Lo que falta.
Sino que
Faltas
Cuando más te quiero
encontrar.
Y no vienes.
AUTOR: OSWALDO LÓPEZ
PAÍS: VENEZUELA
|
MENOSCABO
Y
¡líbranos del amor! fueron las últimas oraciones que el silencio intuyó en mi
alma pues al no existir módicas sumas de alegría, la soledad es el último
refugio que un amante enamorado esconde. Tramos de grandeza padece aquella
turbulencia de tertulias insolentes.
Y
¡líbranos del amor! porque si nos destituyes de la fe, el hombre asechará los
rincones del infierno y el recuerdp...cuán pausado como un suspiro ¡hoy! se
amilana ante la tempestad del pecado en cambio la traición, un error que decae
en segundo plano congregando falacias y destilando argumentos abstractos...
Y
¡líbranos del amor! porque aquella inconsciencia tormentosa, retrae atributos
misceláneos de ira y tristeza amoldando cuantiosas vanidades, en cambio el
hombre...¡pobre! enfrentas cada momento una realidad confusa y ¡válgame! la
compleja humillación que el reino de los cielos abstiene a los ciegos de
corazón.
Y ¡líbranos del mal! Porque hoy, el cuerpo, imprudente, desdichado e
incierto
Amante de lo inhóspito y terrenal fortuito
Consciente del inoportuno desvelo y nuestro ¡dios!
¡vida eterna para el salvador! En cambio aquella alegoría incierta e
insípida
Desvirtúa el complejo significado de amar.
Y ¡líbranos del mal! Aunque entre tambores, el sonido del cielo
Desconcierta nervios de acero y desde el olimpo
Afrodita atolondra cálidos pecados,
Cuando los sentimientos huyen despavoridos y entre el gentío aquella
indecisión
Es sometida hacia una infinidad de dudas.
Y ¡líbranos del mal! Porque no me apetece intervenir en lo más
remoto
De mi existencia ¡vana sonrisa! cuantificas el silencio,
disminuyendo alegrías de estigmas
E inmolas el contorno destinado al fracaso,
Porque…¡hoy! el hombre, necio pereció en medio del pecado.
AUTOR: SALAZAR GONZALES JUAN LEONARDO
PAÍS: PERÚ
lunes, 28 de mayo de 2018
UN ALMA COMO LA MÍA
No busco un
alma cualquiera
Busco un alma incompleta
¡Alguien como yo!
Que sienta mi nostalgia
Que me espante la tristeza
La soledad y los traumas.
"Un hombre de verdad"
Que me acaricie el alma
Que me ame sin remedio
que me quite los malditos miedos
Un alma hecha a mi medida.
Sin contratiempos
Sin perder el tiempo
Que me haga estremecer
Con solo verle una y otra vez.
Unas manos que me enseňen
El lenguaje del amor...
Que sea tranquilidad
Para este corazón
Que no me traiga problemas
Que entienda que soy imperfecta
Que mis días y mis noches
Se vuelvan caricias y derroches.
Alguien al nivel de mi locura
Que cambie de humor
Que maldiga y que sonrÍa
Que se entregue
Ante los celos,que no tenga temor
Amarme por la única razón
De entregarme la caricia prohibida
El beso sin malicia
El calor que derrita el frÍo
Que saque lo que aún
Yo no descubro en mÍ...
Un alma que sienta como yo.
AUTORA: VERÓNICA LINARES SALASAR
Busco un alma incompleta
¡Alguien como yo!
Que sienta mi nostalgia
Que me espante la tristeza
La soledad y los traumas.
"Un hombre de verdad"
Que me acaricie el alma
Que me ame sin remedio
que me quite los malditos miedos
Un alma hecha a mi medida.
Sin contratiempos
Sin perder el tiempo
Que me haga estremecer
Con solo verle una y otra vez.
Unas manos que me enseňen
El lenguaje del amor...
Que sea tranquilidad
Para este corazón
Que no me traiga problemas
Que entienda que soy imperfecta
Que mis días y mis noches
Se vuelvan caricias y derroches.
Alguien al nivel de mi locura
Que cambie de humor
Que maldiga y que sonrÍa
Que se entregue
Ante los celos,que no tenga temor
Amarme por la única razón
De entregarme la caricia prohibida
El beso sin malicia
El calor que derrita el frÍo
Que saque lo que aún
Yo no descubro en mÍ...
Un alma que sienta como yo.
AUTORA: VERÓNICA LINARES SALASAR
martes, 22 de mayo de 2018
NADA ES PARA SIEMPRE
|
NADA ES PARA SIEMPRE
Nada es para siempre
Lo dice la vida
Y en una que otra canción...
El sol sale
Es verdad,
Todos los días
Cae
Se vuelve noche
Y resucita con su amor.
Pero de tanto repetirse
Aburre
Su floración
De tanto repetirse
Desgasta
Y no se limpia
Ni con jabón.
Entonces
Ensuciémonos
Transgredamos,
Alguna sagrada tradición
Rompamos cruces
Quememos libros sagrados,
Abrámonos a alguna nueva
Existencia
Sin ninguna recompensa
Sin garantías
Ni buscar algún favor.
Dejémonos caer
Al vacío
Sin linternas
Ni paracaídas.
Dejemos de buscar
Un estar
Un dónde,
Un ir hacia algún lado,
Un resultado
Una condenada cárcel
De la explicación.
No tienes alas
Es verdad
Pero al menos échate a correr
E inténtalo.
La flor
No creyó que con su muerte
Sería fruto
Y menos semillas
De redención
Multiplicada.
Pero el árbol
Si lo creyó
Se elevó desde la oscuridad de la
tierra
Y frágil y verdepálido
Creció
Tanto,
Que pareció tocar con sus hojas
El cielo
Pero
El enamoramiento, la vida, la alegría
Nunca es para siempre
en una y otra canción.
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EL AMOR DESNUDA
El amor
Desnuda
en nosotros algo
se oculta.
Reconocerse
En lo humano
En el amor,
Su espejo
Su distancia
Su
sombra
Su éxodo
Su lecho
Incompletos
Del enigma del otro
Estamos hechos,
Por delante
Ser cubiertos.
Detrás
El amor sigue
Incierto.
Verde liso y brillante
El amor es por arriba,
Debajo de su techo.
El amor nos deja sin nada
Solitarios
Al descubierto,
Frágiles
Recorriendo desiertos.
El amor desnuda
Porque de desnudos
Venimos
Y a pesar de la moral y las ropas
De desnudos
Estamos hechos.
AUTOR: OSWALDO LÓPEZ
País: Venezuela
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martes, 15 de mayo de 2018
PAOLO CAPITÁN
Paolo Guerrero
peruano de corazón,
todos te aplaudimos y
lloramos cuando
anotas cada gol.
La hinchada está
contigo,
dándote fuerzas
capitán,
por ser el más
perseverante
para llegar al
mundial.
Todos hemos sufrido
al saber tu
suspensión
pero sabemos que eres
un guerrero
con alma de león.
Los repechajes no
pudiste jugar,
pero no dejaste de
alentar,
a tu patria querida,
¡Que jamás dejarás de
amar!
Al cantar el himno
nos hiciste llorar
y nuestras cuerdas
vocales
no dejaron de cantar.
Todos suspiramos al
verte capitán
y sabemos que eres
imparable,
junto a tus hermanos,
Cueva y Jefferson
Farfán.
A ti te dedicamos el
triunfo
porque nunca dejaste
de luchar,
agradecemos a doña
Peta,
por tener un hijo que
siempre,
dará todo para
triunfar.
Hoy y siempre te
amaremos
y jamás lo
olvidaremos
que con tu
perseverancia y humildad
nos diste a todo el
el Perú
¡El repechaje al
mundial!
José Paolo Guerrero
Gonzales
gracias por estar con
la selección,
gracias por ser peruano,
gracias también por
cada gol.
Estoy segura que para
los incas,
tú hubieras sido su
Dios Sol,
al igual que para
nosotros
eres nuestro gran
campeón.
Quizá este no es el
mejor poema
pero lo escribo con
amor,
para que sepas que te
amamos
¡Porque eres nuestro depredador!AUTORA: CAMACHO QUEVEDO LESLY
País: Perú
ELLA
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Los días pasaban rápidamente y su vida transcurría en una sucesión
interminable de amaneceres y puestas de sol.
Ella siempre miraba atenta a todo lo que pasaba cerca.
Si bien su visión estaba limitada por algunas paredes altas y por
ventanas cerradas, casi nada de lo que acaecía a su alrededor escapaba a su
mirada.
Ya se había acostumbrado a las imágenes cotidianas. El edificio de
enfrente, más bajo que el suyo, le daba una visión de tonos grises. En
realidad, el gris era el color preponderante en esta manzana. Los techos de
algunas casas tenían casi todos algún pedazo de chapa, siempre gris. Los
pisos de las terrazas, invariablemente recubiertos de alguna membrana
aislante, gris también.
Muchas veces pensó que los colores eran empáticos entre sí. Eso
explicaría la uniformidad.
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La vio luchar contra el viento que parecía querer arrancarle las
sábanas de la mano.
Se quedó mirando esa terraza donde había una gata que había tenido
cría y que ahora dormitaba rodeada de sus gatitos. Una chica rubia siempre
subía a darles de comer y a acomodarles la improvisada vivienda hecha con una
caja de cartón que había forrado de plástico. Podía ver las letras de la
caja, Impresora Samsung X Press M 2020.
Le cautivaba ver cómo los gatitos iban creciendo y jugaban entre
ellos, constantemente vigilados por la gata.
Miró al horizonte y pudo ver algunas nubes negras que presagiaban una
tormenta. La forma cambiante de las nubes siempre la hipnotizaba.
Su mirada giró bruscamente a la derecha al notar un movimiento inusual
en la ventana del sexto piso del edificio Coliqueo.
Un hombre había empujado a la joven rubia, la que cuidaba a los gatos.
Pudo ver con claridad como su cabeza golpeaba contra la ventana, dejando un
rastro oscuro en el cristal. La vio levantarse, tambaleante, sólo para volver
a caer luego de otro golpe del hombre. No volvió a verla.
Ya atardecía y las palomas empezaban a llegar a refugiarse en algunos
aleros cercanos. Le gustaba mirarlas. Siempre de a dos, apretaditas, como si
tuvieran frío.
Vio más tarde las luces intermitentes de la policía. Advirtió al menos
cuatro patrulleros en la calle, pero no podía estar segura ya que parte del
ala norte del edificio le tapaba la visión. Seguro que vinieron por la chica.
Notó como comenzaba a llover y el agua formaba charcos.
La lluvia se hizo más fuerte y el viento ya anunciaba que un gran
temporal se avecinaba.
Vio como los árboles se inclinaban con las ráfagas más fuertes. Y fue
uno de estos torbellinos el que hizo caer un poste de electricidad,
arrastrando el cableado al
desplomarse.
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Su batería de reserva se encendió y comenzó a mirar de nuevo. Su visión infrarroja de cámara de seguridad de última generación le permitió seguir observando y grabando todo en un amplio espectro de tonos negros, blancos y grises.
AUTORA: SILVIA ALEJANDRA FERNANDEZ
País: Argentina
sábado, 12 de mayo de 2018
FINAL
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El árbol se seca
Se quebró el espejo
Las aves emigran
Voy
Hacia la escurana
Inevitable
Cruzando ese puente
De hojas caídas y
secas
De distancias
Insalvables
Lámpara débil en la
oscuridad
Estrellas que me
acompañan
Perfume de la noche
Ruidos misteriosos
En los árboles
Caminar
Sabiendo el final
La dicha triste de
las despedidas
El fuego de la
claridad
Que ahora baña
El amor en mi
espalda
Comprendo
Nunca estuvo de
huida
Respirar hondo
Mientras se camina
El suave viento trae
Pájaros, grillos,
ranas
En sus lejanías
La vastedad del
pasado
También a oscurana
conmigo camina
Arropa la colcha de
las sombras
Y a dormir el sueño
final
Invita
Soy un extranjero en
la vida
Regreso entre rezos
y sin miedos
Porque no hay un
dios que me obligue
Sino esos ídolos que
los hombres han hecho
En sus diatribas
Desamparado en esta
caída
Regresar al exilio
desde el exilio
Y encontrar al niño
Que creía olvidado
Y es el que ahora
Con sus ojos mira
Con sueños comenzó
mi vida
Destruyendo sueños
Termina
De un vientre oscuro
y sin Consciencia vengo
Y voy hacia otro
vientre
En una tumba que me
guía
El árbol se seca
Se quebró el espejo
Las aves emigran
La lluvia apaga el
fuego
La madera se pudre
entre la vida
Quedan las palabras
en el viento
Crepitan las voces
La desilusión camina
Las telarañas
vigilan las últimas agonías
Los pensamientos se
confiesan
Sin pedir
penitencias
Ni nuevas recorridas
Tiembla el tiempo
Un largo monólogo
Culmina
Se consume en su
final la vela
Las alargadas
sombras
Se disipan
El vacío del final
Que llena
Las cruces de
madera con la palidez de la luna
Sus pequeñas
lágrimas brillan
Desaparecerá el
cocuyo
El árbol se seca
Se quebró el espejo
|
AUTOR: OSWALDO LÓPEZ
País: Venezuela
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